Los seminaristas y su fe

Ensenada B. C., . Con motivo de una invitación a brindar cursos de capacitación e implementación de temáticas que ayuden a fortalecer el conocimiento de los jóvenes seminaristas de Ensenada, el Presbítero Alberto Anguiano con doctorado en Teología Dogmática ha compartido su experiencia en la casa de formación.

“Vengo de la ciudad de México, allá estoy radicando por razones de trabajo, colaborando con la Universidad Pontificia de México como profesor en el área de teología dogmática, soy sacerdote desde hace 20 años, de la arquidiócesis de Monterrey.

Estudié la teología dogmática en el segundo y tercer ciclo, segundo ciclo la licenciatura y tercer ciclo el doctorado, la licenciatura la estudie en la Universidad Pontificia de México y el doctorado en la Universidad Gregoriana de Roma.

Vine a este seminario por invitación del presbítero Ramón Iván Álvarez, ya que él imparte aquí la materia de antropología teológica que es una de las materias de la sistemática teológica. Vine para dar una síntesis a los estudiantes de teología, estuvimos de lunes a viernes cuatro horas y media por las mañanas con los temas que son: creación, gracia, pecado y virtudes básicamente.

La experiencia ha sido para mí muy gratificante porque veo que los estudiantes de teología están deseosos de conocer más su propia fe y es un deseo no simplemente personal sino que es un deseo que tiene que ver con su apostolado, saben que en la medida que estén mejor preparados que conozcan más su fe, también van a poder robustecer, ayudar la fe de las personas que se les van a encomendar en su trabajo pastoral.

Así como ellos están estudiando su propia fe, que a esto se refiere la teología, así también todos los bautizados, todos los fieles laicos deberíamos preocuparnos por prepararnos en los distintos niveles que nos sea posible. Hay que buscar siempre ilustrar más nuestra fe, hay que buscar siempre formarnos mejor como discípulos de Cristo, así lo está recomendando el Papa y también así lo ha recomendado la Conferencia Episcopal Latinoamericana en la última reunión que hubo allá en el 2007 en aparecida, los obispos hablaron de la importancia de ser discípulos y misioneros, un discipulado que implica también el saberse dejar formar en la escuela de Cristo.

Un saludo muy especial para todos los fieles y las personas de buena voluntad de esta Diócesis de Ensenada, para mí es un lugar encantador y sus habitantes son muy amables, muy generosas y con mucha gratitud asegurando que están presentes como Iglesia en mi oración y ojalá también cuando pidan por los sacerdotes nos tengan presentes”.

El ejército blanco listo

El 8 de mayo de 1972, el P. Stefano Gobbi, un humilde sacerdote de Milán, estaba en una peregrinación a Fátima en Portugal, y mientras rezaba en la capilla de las Apariciones, experimentó una experiencia mística llamada locución interior. El P. Stefano sintió una fuerza que lo llevó al Corazón Inmaculado de María. La Virgen le pidió que fundara lo que se llamó Movimiento Sacerdotal Mariano. En Julio de 1973, el padre Stefano inició a escribir el contenido de estas locuciones; estos mensajes fueron publicados en un libro titulado: “A los sacerdotes, hijos predilectos de la Santísima Virgen”. Por medio de estos mensajes María inició a servirse del padre Stefano como su humilde instrumento para reunir a todos los sacerdotes que aceptaron su invitación a consagrarse a su Inmaculado Corazón, y estar fuertemente unidos al Papa y a la Iglesia.

En octubre de 1972 se intentó un tímido comienzo con un encuentro de oración y de amistad entre tres sacerdotes en la parroquia de Gera Lario. La noticia de este movimiento se dio en algún periódico y en alguna revista católica. Esta es la fecha formal de su fundación. En marzo de 1973, los sacerdotes inscritos eran unos cuarenta, en septiembre del mismo año en San Vittorino cerca de Roma, se tuvo el primer encuentro nacional con la participación de veinticinco sacerdotes de los ochenta que ya se habían inscrito. En 1974 se iniciaron los primeros cenáculos de oración y de fraternidad entre sacerdotes poco a poco se extendieron a Europa y en las demás partes del mundo. Hoy son más de 400 los obispos y de 100.000 los sacerdotes de todo el mundo que se han adherido a este movimiento.

El Movimiento Sacerdotal Mariano creció desde entonces sin afectar la pertenencia ordinaria y de un modo humilde y espiritual; ha crecido de manera silenciosa y extraordinaria, en casi todas las naciones de América, Asía, África y Oceanía se han establecido ya responsables nacionales encargados de recoger las adhesiones y de promover la formación de los Cenáculos del MSN.

Muchas conversiones se han iniciado o profundizado a través del libro; su poder radica en el corazón de quien lo lee, no puede negar que se trata de la voz dulce y amorosa de María, ella que en la Galilea de dos mil años atrás le cocinaba y le arreglaba la ropa a su hijo Jesús. ¿Cómo no adherirse a este movimiento, si es ella misma es quien ahora nos habla y nos dedica su atención con el mismo amor con que cuidó a su niño Jesús en Nazaret? Dice la Virgen: “Yo he obtenido de Dios para la Iglesia, el papa preparado y formado por Mí”. Él se ha consagrado a mi Corazón Inmaculado y me ha confiado solemnemente la Iglesia, de la que soy Madre y Reina. En la persona y en la obra del Santo padre Juan Pablo II, yo reflejo mi gran luz, que se hará tanto más fuerte, cuanto más las tinieblas lo invadan todo”. Mensaje de la Santísima Virgen al M. S. M. 1-1-79.

La adhesión al MSM es una cuestión estrictamente de corazón. Nada obstaculiza la adhesión a este ejército de enamorados del Inmaculado Corazón. Ella lo formó, humilde, pequeño y basado en el amor, más simple y puro. El objetivo del libro es ayudarnos a vivir la consagración a su Corazón Inmaculado. Se ha de leer siempre como meditación.

El Ejército Blanco de la Virgen de Fátima se reunirá en la Catedral de Ensenada el próximo sábado 25 de marzo a las 12:00 horas en que nos consagraremos al Inmaculado Corazón de María, viviremos nuestra consagración en la Solemnidad de la Encarnación del Hijo de Dios en el vientre purísimo de María; invitamos a los niños, adolescentes, Jóvenes, adultos de la Tercera Edad y Vida en Plenitud para participar de ésta preparación a los 100 años de apariciones de Nuestra Señora en Fátima.

50 aniversario de ordenación